¿Qués es lo primero que buscas o lees cuando estás comprando un producto online, o cuando estás a punto de reservar un alojamiento o de contratar un servicio? Las opiniones y testimonios de personas que ya lo han probado o comprado.  Seguro que no entras en un restaurante vacío, y seguro que consideras mejor un abogado o un médico o cualquier profesional que te da cita a largo plazo. ¿A que sí?

Pues esas opiniones o experiencias son, de una manera general, lo que en marketing digital llamamos “social proof” o prueba social. Nos da miedo comprar los primeros y solemos necesitar una prueba o garantía de otros que ya lo han comprado y solemos copiar lo que hacen los demás porque nos aporta seguridad.

Por tanto la prueba social en marketing es ofrecer evidencias claras al usuario de que su decisión de compra está respaldada por otras personas como él. Si te acabas de lanzar al mundo online o a un ecommerce, es posible que tengas más difícil reunir pruebas sociales pero siempre hay pequeños detalles que puedes mostrar. Te cuento algunos ejemplos para usar esa “social proof”  y conseguir que se fijen en ti y te compren.

  • Testimonios. Que sean reales, de clientes contentos y sobre todo, demostrables y visuales. Ponlos en tu web pero juega también con ellos en tus redes sociales.
  • Estadísticas. Los números funcionan para animar a la venta. Por ejemplo el número de clientes que han comprado un producto, o que han confiado en tu servicio o el número de años de experiencia o incluso el número de personas que se han suscrito a tu newsletter o a tu canal o que te siguen en redes sociales.
  • Experiencias de clientes en imágenes. Si vendes un producto y consigues que un cliente lo muestre en imagen o vídeo tendrás una potente prueba social, aumentará la confianza y mejorará la reputación.
  • Menciones en medios. Salir en medios de comunicación sigue siendo una potente herramienta de credibilidad para tu marca o producto. Aprovecha cualquier mención y déjala visible en tu web y en tus redes.
  • Detecta los “bestsellers”. Si tienes un producto o servicio que enamora a muchos clientes, sácale partido, destácalo y comunícalo para que atraiga a nuevos clientes.
  • Influencers o famosos. Si has realizado alguna campaña con “influencers” o personajes conocidos que han dado resultado, es el momento de contarlo. Esta experiencia puede otorgarte autoridad como marca y convencer a nuevos consumidores.

Con estos seis ejemplos conseguir una buena prueba social para tu marca o negocio está más cerca de lo que crees. Usa los recursos que ya tienes a mano y aunque estés empezando, recuerda que siempre podrás tener el testimonio de alguien que conoce tu trabajo y puede hablar bien de ti como profesional.

¿Y tú, usas herramientas como estas para configurar tu prueba social o las has usado? Cuéntame.